Reelecciones indefinidas: intendentes apuran a Kicillof y se abre la negociación en la Legislatura
La discusión por las reelecciones indefinidas de los intendentes volvió a instalarse con fuerza en la política bonaerense. A medida que el calendario electoral de 2027 empieza a perfilarse, jefes comunales del peronismo intensifican la presión sobre el gobernador Axel Kicillof para avanzar en la Legislatura con una modificación de la ley que limita los mandatos consecutivos.
El planteo no es menor: si la normativa vigente no se modifica, 82 de los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires quedarán impedidos de competir nuevamente dentro de dos años. El impacto sería particularmente fuerte en el peronismo, que gobierna 84 distritos y tiene a más de la mitad de sus alcaldes alcanzados por la restricción.
En ese marco, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, fue uno de los que planteó con mayor claridad la prioridad estratégica que, según varios jefes comunales, debería adoptar el espacio. “Hay que asegurar las 70 intendencias peronistas”, afirmó durante un reciente encuentro partidario. La frase reflejó el eje del debate: preservar el control territorial como base política del oficialismo bonaerense de cara al próximo ciclo electoral.
La ley que condiciona el mapa político
La ley provincial 14.836, sancionada en 2016 durante la gestión de María Eugenia Vidal con impulso del Frente Renovador, estableció el límite de dos mandatos consecutivos para cargos ejecutivos municipales. En 2021 se introdujeron modificaciones que habilitaron interpretaciones que permitieron a varios intendentes competir nuevamente en 2023, pero ese esquema ya no rige.
Con el criterio actual, quienes fueron electos en 2019 y reelectos en 2023 no podrán presentarse en 2027. Ese dato explica la tensión política.
Entre los jefes comunales peronistas que quedarían fuera de carrera aparecen figuras con peso territorial y político, como Ariel Sujarchuk (Escobar), Mario Ishii (José C. Paz), Mariel Fernández (Moreno), Lucas Ghi (Morón), Julio Zamora (Tigre), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Mario Secco (Ensenada), Fernando Espinoza (La Matanza), Mayra Mendoza (Quilmes) y el propio Ferraresi, entre otros.
El impacto no se limita al oficialismo. En la Unión Cívica Radical también hay 17 intendentes alcanzados por el límite, mientras que en el PRO son siete los jefes comunales que no podrían competir nuevamente.
Sin embargo, dentro del peronismo la discusión tiene un peso particular. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que referencia al gobernador Kicillof, concentra buena parte de los intendentes que quedarían impedidos de buscar otro mandato.
Desde ese sector sostienen que la norma restringe la decisión del electorado. El intendente de Bragado, Sergio Barenghi, planteó esa mirada al defender la posibilidad de revisar la legislación: “La gente debe poder elegir”.
Presión política y negociación legislativa
La presión de los intendentes se dirige directamente al Ejecutivo provincial. Kicillof se manifestó en varias oportunidades en contra de los límites a las reelecciones y en la primera reunión del año con el MDF delineó junto a su núcleo duro avanzar por la vía legislativa, pero hasta ahora evitó enviar un proyecto formal a la Legislatura para modificar la ley.
Muchos jefes comunales esperaban que el tema fuera mencionado en el discurso de apertura de sesiones ordinarias, aunque finalmente no apareció entre los anuncios del gobernador.
De todos modos, en la Legislatura ya existe un clima de discusión. En términos de números, distintos sectores políticos coinciden en que podría existir una mayoría para avanzar con cambios si se construyen acuerdos amplios.
El Frente Renovador, impulsor original de la ley, mantiene su rechazo a modificarla. Sin embargo, su bancada aparece debilitada y no tendría volumen suficiente para bloquear una eventual reforma si el peronismo logra sumar respaldos de otros bloques.
Al mismo tiempo, sectores de la oposición comenzaron a plantear que el debate debería integrarse en una reforma electoral más amplia. Entre los temas que aparecen en esa agenda figuran la implementación de la Boleta Única de Papel, la revisión de las PASO y la cuestión de las reelecciones.
Desde los bloques libertarios incluso surgió una posición que condiciona el eventual apoyo a eliminar los límites: acompañarían el cambio si el oficialismo acepta avanzar con la Boleta Única en la provincia.
Mientras tanto, el oficialismo provincial intenta ordenar su propia agenda legislativa. En los próximos días, Kicillof mantendrá una reunión con el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara; el titular del bloque de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli; y el vicepresidente del cuerpo, Alexis Guerrera.
El objetivo será definir prioridades legislativas y evitar que la interna política complique el funcionamiento parlamentario en un año clave para discutir reformas estructurales.
Interna política y estrategia electoral
El debate por las reelecciones también se entrelaza con las tensiones internas dentro del oficialismo. La relación entre distintos sectores del peronismo atraviesa momentos de fricción, tanto con el kirchnerismo duro como con el Frente Renovador. En ese contexto, los intendentes buscan una definición que despeje su futuro político y garantice continuidad territorial.
El control de los municipios aparece como una pieza central del armado electoral. En la provincia de Buenos Aires —que concentra cerca del 40% del padrón nacional— el peso político de los intendentes resulta decisivo para cualquier estrategia electoral.
La discusión también se conecta con otro debate de fondo: el calendario electoral. En el oficialismo provincial circula la idea de que el gobernador podría volver a desdoblar las elecciones bonaerenses respecto de las nacionales, incluso con una distancia mayor a la aplicada en el último proceso electoral. Esa decisión impactaría directamente en la dinámica política de los intendentes y en el armado electoral del peronismo hacia 2027.
En ese escenario, la presión territorial sigue creciendo y el debate legislativo empieza a tomar forma. Como sintetizó uno de los intendentes alineados con el espacio del gobernador al cuestionar la norma vigente: “Esta ley le prohíbe a la gente elegir. La legitimidad se construye en las urnas, no en los límites legales”.