¿Karina candidata? El plan que reescribe la pelea por la provincia
Pamela Orellana
El movimiento empezó como un murmullo en los pasillos de la Casa Rosada y terminó con volumen propio en territorio bonaerense. La posibilidad de que Karina Milei salte de la Secretaría General de la Presidencia a la pelea por la gobernación de la provincia de Buenos Aires ya no se descarta en el oficialismo.
Al contrario: gana espesor político en medio de una interna que dejó de ser silenciosa entre el karinismo y el esquema que responde a Santiago Caputo.
La provincia no es un distrito más. Concentra cerca del 40% del padrón electoral y define cualquier elección nacional. En ese escenario, el oficialismo empezó a evaluar una jugada de alto impacto: que la hermana del Presidente encabece la boleta para enfrentar a Axel Kicillof en 2027. La idea, según admiten en off desde Balcarce 50, implicaría un corrimiento de piezas que incomoda tanto al PRO como al armado más cercano a Caputo.
El factor Suipacha y la construcción de poder propio
El acto en Suipacha fue leído puertas adentro como algo más que un cierre político. Fue una señal. Karina Milei dejó de mostrarse como la funcionaria que “cuida la espalda” del Presidente para asumir un rol protagónico en la construcción territorial. La escenografía no fue casual: militancia propia, centralidad en el escenario y respaldo explícito a Sebastián Pareja, su principal armador en la provincia.
En ese encuentro, la dirigente ya había marcado el rumbo. “Tenemos un objetivo claro: consolidar este camino, ganar la provincia de Buenos Aires y asegurar la continuidad del rumbo”, dijo en una intervención que en el oficialismo interpretaron como un anticipo de lo que vendrá.
También insistió en la necesidad de desplegar estructura en cada distrito, una línea que refuerza la idea de una candidatura propia antes que acuerdos condicionados.
El gesto hacia Pareja también tuvo lectura interna. El diputado, que viene siendo cuestionado por el sector de Caputo —incluyendo ataques en redes y cuestionamientos por su pasado peronista—, recibió un respaldo público que lo reposiciona. Incluso circula la hipótesis de que podría integrar una fórmula como vicegobernador si Karina decide avanzar.
Santilli, el PRO y el operativo para sostener posiciones
El eventual desembarco de Karina Milei en la provincia impacta directo sobre Diego Santilli, hoy ministro del Interior y uno de los nombres más instalados para competir en Buenos Aires. En el entorno del “Colo” rechazan de plano la posibilidad de ser trasladado a la Ciudad. “Está decidido ir por la Provincia. Es el tipo que le ganó al peronismo dos veces en cuatro años, no hay chance de que juegue en CABA”, aseguran.
Sin embargo, el karinismo no descarta ese movimiento. La idea de enviarlo a disputar la Jefatura de Gobierno porteña aparece como una alternativa para reordenar el mapa, sobre todo ante las dudas que persisten en torno a Patricia Bullrich. Hoy posicionada como candidata en la Ciudad, su lugar tampoco está completamente garantizado.
En paralelo, desde el PRO y el sector alineado con Caputo se activó un operativo para blindar la candidatura de Santilli en la provincia. Cristian Ritondo fue uno de los que salió a fijar postura: “Lo considero quien mejor está, quien más voluntad tiene”, sostuvo, al tiempo que insistió en la necesidad de una alianza entre ambos espacios para derrotar al peronismo.
Ese esquema incluye incluso variantes de fórmula. En las últimas semanas circuló la posibilidad de que Guillermo Francos acompañe a Santilli como vicegobernador, una jugada pensada para equilibrar tensiones internas y contener a distintos sectores del oficialismo.
Interna libertaria y definiciones en suspenso
El trasfondo de estas movidas es una disputa más profunda. El karinismo busca ampliar su margen de decisión y reducir la influencia de Santiago Caputo en el armado electoral. La tensión se expresa en gestos concretos: desde el protagonismo en actos hasta la selección de candidatos y el manejo de la estrategia territorial.

En ese marco, la figura de Sebastián Pareja sintetiza el conflicto. Para el entorno de Karina es un pilar del armado bonaerense; para el caputismo, un dirigente cuestionado que “no mide” y que arrastra críticas en redes, donde incluso se viralizaron mensajes como “Invotable, vas a perder la elección”.
También aparece en danza una alternativa intermedia: una fórmula compartida entre Santilli y Pareja, que podría funcionar como síntesis de los distintos sectores. “Nada está descartado”, repiten cerca de Karina Milei, donde aseguran que la definición se tomará en las próximas semanas.
Mientras tanto, el oficialismo mantiene un mensaje unificado hacia afuera —“lo que viene es ganar la provincia de Buenos Aires”, dijo Santilli—, pero puertas adentro el tablero sigue en movimiento, con una certeza que atraviesa todas las versiones: la decisión final no pasará por el PRO ni por los armadores tradicionales, sino por la lapicera de Karina Milei.

Presunta corrupción y contratos bajo sospecha: la causa ARSAT abre otro frente incómodo para el gobierno nacional

“Si Adorni fuera peronista, estaría preso”: la frase de Kicillof que reabrió el debate sobre la doble vara judicial

El “cuento del pendrive” puso a Adorni otra vez en el centro de la conversación digital

La disputa por el Garrahan suma un nuevo capítulo: Homero Giles rechaza la deuda que reclama Nación y denuncia sobreprecios

Bianco llevó al sur bonaerense el mensaje político de Kicillof: Cristina, Milei y el desafío de la unidad

La Provincia redobla la lucha contra el trabajo infantil y apunta a la parálisis nacional

Apuestas online, Mundial y adolescencia: la Provincia activa una campaña mientras la Legislatura apura controles

El calendario electoral acelera la interna peronista y los intendentes piden pasar al frente


El “cuento del pendrive” puso a Adorni otra vez en el centro de la conversación digital

En plena fiebre mundialista, se confirmaron las fechas de Boca y River en la Copa Argentina




