La deuda municipal abre otro frente: Balbín presiona a Kicillof y la interna radical se mete en la reunión
El reclamo financiero de los intendentes radicales escaló un peldaño antes de la reunión que Axel Kicillof mantendrá este viernes con una delegación del Foro de la UCR. Emiliano Balbín, presidente del Comité Provincia, salió a cuestionar públicamente al Gobernador por los fondos pendientes con los municipios y convirtió una negociación de gestión en un nuevo capítulo de la disputa política bonaerense.
La particularidad del planteo es que Balbín no cuestionó el reclamo que la Provincia mantiene contra Javier Milei. Por el contrario, respaldó que Buenos Aires exija a Nación los recursos que considera adeudados, pero utilizó ese mismo argumento para reclamar reciprocidad hacia abajo. “Kicillof tiene que mirar en su propia casa”, planteó el dirigente radical al exigir que la administración provincial regularice sus compromisos con las comunas.
La discusión se produce apenas tres días después de que el gobierno bonaerense actualizara su propia cuenta contra la administración nacional. Según el relevamiento presentado por el ministro Carlos Bianco, Nación mantiene obligaciones por $19,1 billones: $4,7 billones de deudas directas, $10,1 billones en obras comprometidas y otros $4,3 billones correspondientes a programas discontinuados o demorados.
Balbín buscó apoyarse justamente en esa contradicción. Su argumento es que la Provincia puede reclamar esos recursos y, al mismo tiempo, debe responder por las obligaciones que los intendentes aseguran que permanecen pendientes dentro del territorio bonaerense.
IOMA, obras y fondos: qué reclama la UCR
La conducción radical puso nombre a los principales focos de conflicto. Uno de ellos es IOMA: los municipios advierten que hospitales comunales afrontan prestaciones, medicamentos e insumos cuya devolución por parte de la obra social provincial registra demoras. A eso suman retrasos vinculados con el Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO).
Otro punto es el Instituto de Previsión Social. Según el reclamo partidario, las demoras administrativas y financieras relacionadas con aportes y haberes previsionales provocan desajustes sobre las cajas municipales.
La lista continúa con obras y convenios. Los radicales señalan compromisos pendientes correspondientes al Fondo de Emergencia y Fortalecimiento Fiscal Municipal (FEFIM) y distintos proyectos de infraestructura. El problema, sostienen, no es solamente el atraso: con el paso de los meses y la variación de costos, los recursos originalmente comprometidos pierden capacidad para financiar pavimento, iluminación o saneamiento.
También incorporaron los Juegos Bonaerenses. Los municipios deben afrontar transporte, alojamiento, alimentación y logística para las delegaciones que participan de la competencia y reclaman que los montos transferidos acompañen los costos efectivos.
El planteo no apareció esta semana. Los intendentes radicales ya habían llevado parte de esa agenda a reuniones anteriores con funcionarios provinciales y este viernes buscarán concentrarla en la audiencia con Kicillof. El Foro llegará encabezado por el intendente de Rauch, Maximiliano Suescun, todavía presidente en funciones del espacio.
Del reclamo financiero a la interna radical
La intervención de Balbín agrega otra dimensión porque el encuentro con Kicillof ocurre mientras el Foro intenta resolver su propia conducción.
A comienzos de septiembre, una votación entre los 27 intendentes terminó empatada: 13 apoyaron una renovación de autoridades, otros 13 respaldaron la continuidad de Suescun y el intendente de Rojas, Román Bouvier, se abstuvo. Sin mayoría para desplazarlo, Suescun continuó al frente y los sectores enfrentados conformaron una mesa para negociar una salida.
El intento de recambio fue impulsado por intendentes relacionados con el sector del senador nacional Maximiliano Abad. Del otro lado quedaron jefes comunales vinculados con Construir, donde confluyen dirigentes como Pablo Juliano, Alejandra Lordén y Miguel Fernández.
La discusión por el Foro se superpone, además, con el debate sobre la estrategia electoral radical para 2027 y las distintas posiciones frente a eventuales acuerdos con otras fuerzas. Ahora aparece una nueva tensión: quién administra políticamente la relación con el Gobierno bonaerense.
Una reconstrucción periodística publicada este jueves sostiene que la conducción del Comité Provincia se enteró por los medios de la audiencia concedida por Kicillof a los intendentes y que esa situación generó malestar interno. La versión atribuye la convocatoria a una gestión del propio Suescun para discutir los recursos adeudados.
Menos de un mes atrás, Balbín había participado como invitado central de una reunión del Foro en La Plata junto con otros integrantes de la Mesa Ejecutiva de la UCR. Allí habían discutido precisamente las restricciones fiscales de las comunas, además de la estrategia partidaria para 2027.
La secuencia muestra, más bien, una convivencia compleja: el Comité busca ordenar una posición provincial común mientras los intendentes sostienen su propio canal de negociación institucional con Kicillof y, al mismo tiempo, mantienen diferencias internas sobre quién debe conducir el Foro.
Un reclamo en dos direcciones
Balbín intentó sintetizar esa posición colocando a Nación y Provincia dentro de la misma discusión. La UCR bonaerense sostiene que acompaña el reclamo de Kicillof por los recursos nacionales, pero rechaza que ese conflicto sea utilizado como explicación suficiente frente a los problemas financieros de los municipios.
“Sin municipios fuertes no hay Provincia viable”, sostuvo el titular partidario, que pidió cancelar saldos pendientes y actualizar los convenios firmados.
El movimiento también le permite a la conducción radical reforzar una estrategia que viene intentando desarrollar desde su normalización partidaria: diferenciarse simultáneamente de Milei y de Kicillof, mientras busca reconstruir presencia territorial y definir qué política de alianzas adoptará en 2027. Balbín llegó a la presidencia del Comité Provincia en mayo mediante un acuerdo entre los distintos sectores que evitó una nueva interna partidaria.
Esa unidad, sin embargo, todavía no resolvió las diferencias entre sus corrientes ni la discusión sobre las futuras alianzas. El empate por la conducción del Foro dejó esas tensiones expuestas otra vez y la reunión con Kicillof sumó ahora un nuevo elemento: mientras los intendentes buscan respuestas concretas para sus cuentas, la conducción partidaria endurece públicamente su discurso frente al Gobernador.
El próximo movimiento será este viernes 18 de septiembre, cuando Kicillof reciba a Suescun y a una delegación de intendentes radicales para discutir pagos pendientes, obras, IOMA y otros compromisos que impactan directamente en las administraciones municipales.