Otra textil en crisis: 140 despidos y sueldos pagados en cuotas
Juan Manuel Villarreal


La crisis que atraviesa la industria textil argentina sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. La empresa Eseka S.A., que produce para las marcas Cocot y Dufour, enfrenta un fuerte conflicto laboral tras el despido de 140 trabajadores en los últimos dos meses y la decisión de pagar salarios, aguinaldos y vacaciones en cuotas.
La situación se da en un contexto marcado por la apertura de importaciones desde China, la caída del consumo interno y el deterioro sostenido del empleo industrial.
Tensión y protestas en la planta de Parque Chas
En la puerta de la planta ubicada en el barrio porteño de Parque Chas se vivieron momentos de tensión durante las protestas de los trabajadores, que incluyeron intervención policial. El conflicto se desató luego de que la empresa confirmara el pago fraccionado de los haberes, pese a que las líneas de producción continúan operando las 24 horas.
Según denunciaron los empleados, los salarios rondan los $700.000 mensuales, por turnos de nueve horas, y la principal demanda es la regularización inmediata de los pagos, además de la defensa de los puestos de trabajo y de la industria nacional.
Qué produce la empresa y el impacto de los despidos
Eseka S.A. produce, vende y distribuye medias de nylon y algodón, ropa interior, trajes de baño, pijamas, ropa deportiva y lencería para hombres, mujeres y niños. De acuerdo a la información institucional de la firma, abastece a hipermercados, mayoristas, grandes tiendas, empresas de venta por catálogo y a más de 70 locales Cocot Dufour y Área Cocot, además de comercios multimarca.
Fuentes gremiales advirtieron que la empresa intenta sustituir producción local por insumos importados desde China, una estrategia que, según alertan, profundiza la pérdida de empleo en el sector.
Importaciones chinas y alerta en la industria
Desde la Fundación Pro Tejer vienen señalando el impacto de la competencia externa sobre la industria local. “La desregulación del régimen courier, la flexibilización aduanera y la falta de controles sobre plataformas digitales abrieron una puerta que China aprovechó como ningún otro país”, indicaron desde la entidad.
Según sus estimaciones, el gigante asiático ya domina más del 70% del mercado textil importado, desplazando producción nacional y empleo argentino.
En ese marco, Cocot y Dufour impulsan retiros voluntarios como mecanismo para seguir reduciendo una plantilla que actualmente ronda los 500 trabajadores.
Un escenario crítico para el empleo textil
El caso de Eseka no es aislado. De acuerdo con datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), en septiembre pasado los sectores textil, confección, cuero y calzado registraron 105.000 empleos formales.
Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada ya supera los 16.000 puestos de trabajo, en un proceso que se aceleró durante 2024 y 2025.
“El deterioro del empleo formal en la industria es alarmante. En los últimos dos años se perdieron más de 60.000 puestos de trabajo”, advirtió Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma.
Capacidad instalada en mínimos históricos
La crisis también se refleja en los niveles de producción. Según datos del Indec, en noviembre la utilización de la capacidad instalada del sector cayó al 29,2%, el nivel más bajo de toda la serie histórica, con una profundización clara del retroceso en los últimos tres meses.
Este escenario se tradujo en cierres y suspensiones en plantas emblemáticas del rubro.
Cierres de fábricas y caída de ventas
En las últimas semanas se conoció el cierre por tiempo indefinido de la planta de TN & Platex en Los Gutiérrez, Tucumán, que derivó en la suspensión de 190 empleados. Además, la empresa cerró una línea de confección de ropa deportiva en La Rioja.
En paralelo, un informe de la Cámara de la Indumentaria (CIAI) reveló que las ventas cayeron 9,4% en el último bimestre de 2025 y acumulan casi dos años en terreno negativo. Actualmente, 7 de cada 10 empresas registran retrocesos en su facturación.
Costos, consumo débil y presión financiera
La CIAI señaló que la disminución de la demanda sigue siendo el principal problema para las empresas, aunque su incidencia cayó 10 puntos porcentuales respecto del bimestre anterior.
El aumento de los costos se consolidó como la segunda preocupación en un contexto donde ajustar precios no es viable: el 60% de las firmas absorbe la totalidad de los incrementos, mientras que solo un 2% logra trasladarlos completamente al precio final. A esto se suman los altos costos financieros, que agravan aún más la fragilidad del sector.

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