La crisis detrás del recinto vacío: seis meses sin actividad en el Senado

A mitad de año, la Cámara alta bonaerense aún no celebró una sola sesión ordinaria. Las diferencias dentro de Fuerza Patria traban acuerdos clave, mientras crecen los cuestionamientos por expedientes y designaciones pendientes.
 
Legislativas17 de junio de 2026Mariana PortillaMariana Portilla
Senado bonaerense
La última sesión ordinaria del Senado se realizó el 4 de diciembre de 2025. En aquella jornada se aprobó el endeudamiento solicitado por el gobernador Axel Kicillof.

La falta de actividad en el Senado bonaerense se convirtió en uno de los principales focos de cuestionamiento dentro de la política provincial. Como viene informando GRUPOLAPROVINCIA.COM, a mitad de año, la Cámara alta todavía no realizó una sola sesión ordinaria, una situación inédita en los últimos años que generó críticas tanto desde la oposición como desde sectores del propio oficialismo.

El malestar volvió a quedar expuesto esta semana durante la puesta en marcha de las comisiones permanentes. Allí confluyeron reclamos por la demora institucional, cuestionamientos a la conducción política de la Cámara y advertencias sobre el impacto que tiene la parálisis legislativa sobre proyectos, designaciones y debates pendientes.

La última sesión ordinaria del Senado se realizó el 4 de diciembre de 2025. En aquella jornada se aprobó el endeudamiento solicitado por el gobernador Axel Kicillof, tras extensas negociaciones entre los distintos sectores de Fuerza Patria y los bloques opositores.

Desde entonces, la actividad legislativa quedó reducida a expresiones mínimas. Apenas se realizó una sesión especial por el aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, mientras que el trabajo parlamentario habitual permaneció virtualmente congelado.

El escenario coincidió con una etapa de fuertes tensiones dentro del oficialismo provincial. Las diferencias entre el sector alineado con Kicillof, La Cámpora y el Frente Renovador atravesaron la discusión por cargos estratégicos, autoridades legislativas y espacios de poder dentro del Senado.

Aunque parte de esas disputas logró encauzarse con la designación de nuevas autoridades de bloque y la conformación de las comisiones permanentes, la normalización institucional todavía no llegó al recinto.

Malena Galmarini
Malena Galmarini, presidenta de la comisión de Reforma Política y Régimen Electoral.

Una de las críticas más contundentes provino de la senadora Malena Galmarini, referente del Frente Renovador y presidenta de la comisión de Reforma Política y Régimen Electoral. Durante la primera reunión del año de ese cuerpo legislativo, la dirigente massista cuestionó abiertamente la falta de sesiones y el impacto que tiene la interna oficialista sobre el funcionamiento de la Cámara.

“A mí me parece una vergüenza que no sesionemos. Hace siete meses que estamos así. Estoy así desde diciembre. Me pone muy incómoda”, sostuvo Galmarini al referirse al prolongado parate legislativo.

La senadora también reconoció que intentó acercar posiciones entre los distintos sectores del peronismo para destrabar el conflicto, aunque admitió que esos esfuerzos no dieron resultado. Sus declaraciones reflejaron un malestar que ya no se limita a los bloques opositores y que alcanzó a una de las principales figuras del massismo dentro de la Cámara alta.

Las diferencias por la distribución de espacios de conducción siguen siendo uno de los factores que explican la demora para normalizar la actividad parlamentaria, incluso después de la conformación de las comisiones permanentes.

Verónica Magario
Verónica Magario, presidenta de la Cámara de Senadores.

La oposición busca aumentar la presión

Mientras tanto, los bloques opositores comenzaron a elevar el tono de sus cuestionamientos. Desde La Libertad Avanza plantearon la posibilidad de impulsar herramientas reglamentarias para acelerar la convocatoria a una sesión. En ese marco, el senador Diego Valenzuela advirtió que la situación resulta injustificable y atribuyó la falta de actividad a las diferencias internas que atraviesan al oficialismo provincial.

Las críticas también llegaron desde otros espacios opositores. Legisladores del PRO y del bloque libertario vienen señalando que la ausencia de sesiones impide avanzar sobre temas sensibles para la Provincia y transmite una señal negativa hacia la ciudadanía.

El reclamo encuentra respaldo en un dato concreto: durante 2026 el Senado no aprobó ninguna ley en sesión ordinaria y mantiene pendiente una extensa lista de expedientes que esperan tratamiento.

Adorni ManuelAdorni declaró un fuerte salto patrimonial y enfrenta presión política

Proyectos demorados y una agenda en espera

La inactividad legislativa impacta sobre múltiples asuntos de relevancia institucional. Entre los temas que permanecen pendientes aparecen proyectos de ley, pedidos de informes al Poder Ejecutivo, iniciativas vinculadas a la reforma política y designaciones que requieren acuerdo legislativo.

También continúan sin resolución distintas vacantes dentro de organismos judiciales provinciales, entre ellas algunas vinculadas a la Suprema Corte bonaerense, cuya cobertura depende de la intervención del Senado.

La conformación de las comisiones permanentes fue presentada como un primer paso para recuperar la dinámica parlamentaria. Sin embargo, la ausencia de una convocatoria a sesión ordinaria mantiene abierto el principal problema institucional del Senado bonaerense.

Con la mitad del año ya transcurrida, el oficialismo enfrenta cuestionamientos internos por la demora en resolver sus diferencias políticas, mientras que la oposición busca capitalizar el desgaste y exige retomar el funcionamiento pleno de la Cámara.

¿Cree que el Mundial puede cambiar el ánimo social en Argentina?

Si

No

No lo sé



Te puede interesar
Lo más visto
Lo más importante del día, en un resumen exclusivo y limitado