Vacunas importadas: renunció el jefe del Senasa tras la polémica
Juan Manuel Villarreal


El presidente del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa), Pablo Cortese, presentó su renuncia en las últimas horas, en medio de un fuerte conflicto con los laboratorios veterinarios locales por la importación de vacunas contra la fiebre aftosa. La salida del funcionario ocurre tras apenas ocho meses de gestión y se da en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y actores clave del sector privado.
La gota que rebalsó el vaso fue la autorización de un lote importado desde Brasil, medida que despertó una guerra abierta entre laboratorios nacionales. Uno de ellos, de los más grandes del país, envió una carta documento a Senasa acusando presuntas irregularidades en el proceso y reclamando una investigación interna. Aunque Cortese desestimó las acusaciones y las tildó de “totalmente improcedentes”, el conflicto escaló al plano político y se tornó insostenible.
El detonante: vacunas brasileñas y reclamos cruzados
Todo comenzó con una medida que buscaba, según el oficialismo, abaratar costos en el sector agropecuario. En línea con las políticas de desregulación impulsadas por Javier Milei, Senasa abrió la puerta a la importación de vacunas, desafiando el monopolio de producción local que mantenían los laboratorios nacionales.
Durante la Exposición Rural, Milei celebró públicamente la decisión: “Vamos a tener vacunas a mitad de precio”, dijo ante empresarios del campo. En la misma sintonía, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, lanzó otra bomba: “Nos están estafando”, apuntando directamente contra los precios del mercado veterinario nacional.
La respuesta de la Cámara de laboratorios veterinarios (Caprove) no tardó en llegar. A través de un comunicado, advirtieron que la medida pone en jaque a una industria que emplea a más de 8.000 personas y exporta por más de 100 millones de dólares al año.
Sin respaldo y con internas, Cortese se quedó solo
Pese a haber ejecutado una política en sintonía con la Casa Rosada, Cortese no encontró respaldo institucional cuando arreciaron las críticas del sector privado. A eso se sumaron diferencias con el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, que fueron minando su margen de maniobra en el organismo.

Fuentes cercanas al Senasa revelaron que el ahora expresidente venía manifestando su “malestar” por la falta de apoyo oficial. La carta documento enviada por el laboratorio local terminó de aislarlo políticamente, y su salida se oficializó este lunes, aunque desde Agricultura hablaron de “motivos personales”.
El reemplazo: quién es María Beatriz Giraudo
El Gobierno ya tiene lista a su sucesora: María Beatriz Giraudo, exvicepresidenta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Su designación oficial se anunciaría en las próximas horas.
Giraudo es una técnica con trayectoria en el agro y también fue coordinadora de Políticas para el Desarrollo Sustentable en el Ministerio de Agricultura. Su llegada podría apuntar a recomponer puentes con el sector científico y productivo, aunque no está claro si mantendrá la política de apertura del mercado o revisará lo actuado por su antecesor.

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