Kicillof enfrenta a Milei por las PASO: la herramienta que puede ordenar al peronismo
Axel Kicillof convirtió la defensa de las PASO en un nuevo punto de confrontación con Javier Milei. Durante su visita a Misiones, el gobernador bonaerense cuestionó la intención de la Casa Rosada de eliminar las primarias nacionales y sostuvo que detrás de la reforma existe una estrategia para dificultar el ordenamiento opositor y despejar el camino hacia la reelección del Presidente.
La discusión encuentra al peronismo en plena construcción para 2027, con sus principales sectores todavía lejos de un acuerdo sobre candidaturas pero coincidentes en mantener una herramienta que podría permitirles procesar sus diferencias sin una ruptura.
“Las quieren matar para que la oposición no se pueda organizar y para quedarse con la candidatura del oficialismo”, afirmó Kicillof durante una conferencia junto al gobernador misionero Hugo Passalacqua. El bonaerense evitó confirmar nuevamente si buscará la Presidencia, aunque dejó clara su oposición a la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
Kicillof durante una conferencia junto al gobernador misionero Hugo Passalacqua.
Su planteo tuvo dos dimensiones. Por un lado, consideró que quitar las PASO afectaría la capacidad de los espacios opositores para resolver candidaturas mediante una competencia interna. Por otro, sugirió que Milei también buscaría evitar eventuales desafíos dentro de su propio espacio. “No sabemos si las vamos a usar o no, pero Milei está trabajando sólo para conseguir su reelección”, sostuvo.
Kicillof fue más allá y apuntó contra la negociación que, según su interpretación, desplegaría la Casa Rosada con los gobernadores para reunir los votos necesarios. Acusó al jefe de Gabinete, Diego Santilli, de buscar adhesiones mediante la discusión de recursos nacionales y calificó ese mecanismo como “espantoso, poco democrático”.
Un límite que reunió a Kicillof, Massa y Máximo Kirchner
La defensa de las PASO no aparece aislada de la discusión que atraviesa al justicialismo. El 12 de agosto, Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner volvieron a compartir una mesa después de meses de tensión, junto con gobernadores y autoridades parlamentarias de Unión por la Patria. Allí encontraron una primera coincidencia: oponerse a la eliminación de las primarias nacionales.
Ese acercamiento, sin embargo, todavía no derivó en una síntesis política. Los canales permanecen abiertos, pero cada sector sigue construyendo volumen propio antes de sentarse a discutir candidaturas y liderazgos. El Movimiento Derecho al Futuro profundiza su expansión nacional alrededor de Kicillof; el Frente Renovador vuelve a instalar a Massa como una alternativa presidencial; y el kirchnerismo busca preservar la centralidad de Cristina Kirchner.
En el caso del gobernador, la estrategia consiste en ampliar el MDF más allá de Buenos Aires sin acelerar formalmente una candidatura. Antes de llegar a Misiones ya había realizado actividades en Tierra del Fuego, Formosa, Córdoba, Corrientes, Chaco y La Pampa. El próximo hito será el plenario federal previsto para el 19 de septiembre en Avellaneda, con participación de referentes de distintas provincias.
Massa, mientras tanto, viene recibiendo señales para volver a competir. Dirigentes del Frente Renovador consideran que podría disputar una primaria y sostienen que ese mecanismo permitiría resolver la competencia sin quebrar el frente opositor. El propio exministro transmitió ante intendentes bonaerenses la necesidad de combinar “unidad y competencia” y dejó una definición: con PASO o sin ellas, el peronismo deberá evitar llegar dividido a la elección general.
La sucesión bonaerense suma otra razón para mirar las primarias
La discusión también repercute en la provincia de Buenos Aires, donde la imposibilidad de una nueva reelección de Kicillof abrió una carrera anticipada por la Gobernación. Más de diez dirigentes ya aparecen en distintos niveles de construcción y existe la expectativa interna de que una eventual instancia de primarias reduzca esa oferta a dos o tres postulantes cuando llegue el momento de definir.
El universo incluye a intendentes de diferentes terminales, ministros bonaerenses y figuras del kirchnerismo. En el MDF aparecen Fernando Espinoza, Julio Alak, Jorge Ferraresi, Carlos Bianco y Gabriel Katopodis.
La Liga de intendentes contiene dirigentes con aspiraciones o proyección como Mariel Fernández, Federico Achával y Federico Otermín, mientras Juan Andreotti aparece entre los nombres que el massismo podría llevar a la discusión provincial. Leonardo Nardini también recibe respaldos para competir y en La Cámpora se proyecta a Mayra Mendoza.
Por eso, la discusión electoral que Kicillof planteó frente a Milei tiene una consecuencia directa sobre el armado peronista. Las primarias ofrecen hoy una posible salida para sectores que coinciden en enfrentar al oficialismo nacional pero todavía no acordaron cómo repartir candidaturas ni bajo qué liderazgo llegarán a 2027.
A la incertidumbre política se suma el calendario institucional. La Cámara Nacional Electoral advirtió esta semana que cualquier modificación de las reglas debe resolverse con suficiente anticipación y recordó los estándares internacionales que recomiendan no alterar aspectos fundamentales del sistema durante el año previo a una elección. La Casa Rosada busca reactivar el debate de la reforma política en el Congreso, pero todavía necesita reunir apoyos entre bloques opositores y gobernadores.
Mientras esa pulseada se traslada al Parlamento, el peronismo mantiene una coincidencia que contrasta con sus disputas pendientes: Kicillof, Massa y el kirchnerismo quieren preservar las PASO. Después vendrá la definición sobre si efectivamente las utilizan y quiénes llegan a esa instancia.