Despidos, escraches y bronca en Morón: vecinos atrapados en la feroz interna entre Ghi y Sabbatella
Sueldos atrasados, contratos caídos, trabajadores del hospital municipal en estado de alerta y pintadas nocturnas contra el intendente reflejan el colapso de la gestión. La guerra con el sabbatellismo se volvió inmanejable, tiñó las calles del distrito y profundizó el malestar vecinal.
Política03 de diciembre de 2025
Pamela Orellana
El clima político en Morón volvió a detonar este lunes y expuso, otra vez, el derrumbe de la gestión de Lucas Ghi. El intendente atraviesa una de sus semanas más ásperas del año, golpeado por un nuevo ranking de CB Consultora que lo ubicó entre los jefes comunales peor evaluados del conurbano bonaerense y acorralado por un frente de tormenta que combina derrota electoral, denuncias internas y una pelea feroz con el sabbatellismo que dejó a Fuerza Patria partida durante todo 2025.
En ese escenario ya convulsionado, el inicio de diciembre abrió un conflicto inesperado con los trabajadores municipales. El Palacio Municipal y el Hospital Ostaciana Bravo de Lavignolle amanecieron con pintadas y mensajes directos contra Ghi, realizados durante la madrugada por personas encapuchadas, según testigos y registros de cámaras.

Las frases —“Ghi sueldos dignos”, “Atrás con los despidos”, “Ghi pagá los sueldos”, “Insumos ya”, “Hospital de Morón alerta y movilización”, “Con los municipales, no” y “Ghi = Milei”— dejaron expuesto el malestar por salarios pagados fuera de término, horas extras adeudadas y contratos caídos.
A esto se sumó un dato que encendió aún más la interna: los rumores sobre la no renovación de unos 400 contratos municipales vinculados a La Cámpora, un movimiento que, en pleno choque con Martín Sabbatella, suena a una nueva vuelta de tuerca en la disputa que ya perforó cualquier intento de unidad.

Interna hirviendo con Sabbatella y enojo sindical
La relación entre Ghi y Sabbatella viene rota desde que el intendente desplazó del gabinete a funcionarios referenciados en el exintendente, mientras se alineaba con el proyecto del gobernador Axel Kicillof. Sabbatella, por su parte, se mantiene aliado a Máximo Kirchner. El cortocircuito nunca volvió a soldarse y este episodio reactivó el fuego cruzado.
El Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, Ituzaingó y Hurlingham (STMMIyH), que meses atrás había jugado abiertamente a favor del sabbatellismo —llegó a apoyar la candidatura de Sabbatella a concejal, con Daniel Torrea al frente—, denunció irregularidades salariales y declaró el estado de alerta incluso antes de las pintadas.
El comunicado del cuerpo de delegados fue explícito: anticipó el reclamo ante las autoridades locales y la presentación formal ante el Ministerio de Trabajo, esperando que todo fuese “un error administrativo” y no “una decisión insensible, intempestiva e inconsulta tomada desde un escritorio sin comprender la dura realidad” que atraviesan los trabajadores.
Y remató: “Pedirles a los trabajadores que realicen horas fuera de su horario habitual es una decisión planificada por los funcionarios, que previamente cuenta con su autorización y con los recursos suficientes para su pago”.

Mientras tanto, un sector de trabajadores del Hospital Municipal permanece en estado de alerta y movilización ante la falta de insumos y el recorte de prestaciones, que incluyó, el lunes, una protesta en la sede de la secretaría de Obras y Servicios Púbicos.
Bronca vecinal y acusaciones cruzadas en vivo
Mientras las imágenes circulaban por un canal de noticias, periodistas describieron una interna en caída libre: “Una interna monumental entre Sabbatella y Ghi (…) Se están matando entre ellos. Lo que pasa es que corrió a 500 funcionarios con contratos sin función, ‘ñoquis’”. La frase, aunque atribuida a voces mediáticas, reflejó el tenor del conflicto.
En redes sociales, los vecinos no se quedaron atrás. “Lucas Ghi es un desastre desde ANTES de Milei… El tipo tiene totalmente abandonado el municipio”, escribió Fernanda. Hilda fue directa: “Los dos son un desastre. Viven haciendo fiestas en el Gorky Grana joda y porro”. “Por estas internas entre kk peronchos, los vecinos sufrimos inseguridad, abandono del Estado Municipal”, reclamó Loly, en sintonía con lo que GRUPOLAPROVINCIA.COM, viene registrando.
El estallido llega justo después del envío del Presupuesto 2026 y de la reforma de la Ordenanza Fiscal e Impositiva. Pero la agenda administrativa quedó sepultada por un conflicto que, a esta altura, expone un deterioro político evidente: salarios fuera de término, acusaciones cruzadas y una interna kirchnerista que terminó de desbordarse.

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