Desde Córdoba, el kicillofismo acelera su ofensiva nacional y presiona por la unidad
Mariana Portilla


Desde Córdoba apuestan a una construcción amplia y ordenada para 2027, con foco en una renovación del proyecto político.
El desembarco del esquema político que rodea a Axel Kicillof en Córdoba dejó de ser una señal aislada para transformarse en un proceso en expansión. Lo que comenzó como una serie de encuentros sectoriales y contactos reservados hoy se proyecta como uno de los primeros ensayos concretos de construcción nacional del gobernador bonaerense con la mira puesta en 2027.
En ese tablero, la figura del exsenador nacional Carlos Caserio aparece como pieza central del engranaje político. No solo por su rol articulador en la provincia, sino porque se convirtió en uno de los voceros más directos del incipiente armado.
En diálogo con Perfil Córdoba, Caserio no dejó margen para la ambigüedad al describir el momento político: “Venimos trabajando hace más de un año y medio, desde que Axel planteó la necesidad de construir ‘nuevas canciones’, algo que me pareció totalmente necesario para recuperar el poder”. La frase sintetiza el espíritu del sector: reorganización, apertura y búsqueda de volumen político fuera del bastión bonaerense.
Córdoba ha sido históricamente un distrito adverso para el peronismo kirchnerista, con fuerte predominio de construcciones locales y un electorado refractario a las experiencias nacionales del espacio. En ese contexto, Caserio reconoció sin rodeos las dificultades: “Este es un año organizativo, no electoral. La gente la está pasando muy mal y no está pensando en elecciones, sino en sus problemas cotidianos”.
El objetivo, según su planteo, es construir una base amplia que incluya sectores productivos, gremiales y también dirigentes no peronistas. “Hay que ir hacia un modelo más parecido a lo que hizo Lula: integrar miradas distintas sin perder identidad”, sostuvo, en una definición que busca ordenar la lógica del armado.
Las primeras señales públicas y el antecedente de Villa Carlos Paz
El punto de partida visible de esta construcción se remonta a un encuentro realizado en Villa Carlos Paz, donde se reunieron dirigentes regionales, intendentes y referentes sindicales. Allí, Kicillof participó de manera virtual y envió un mensaje respaldando la necesidad de fortalecer un armado nacional con eje en su figura.
En aquella actividad, Caserio fue anfitrión y ordenador del evento, que funcionó como una suerte de primera foto política del esquema en expansión. Desde ese momento, el dispositivo comenzó a tener ramificaciones en distintas localidades cordobesas, con reuniones sectoriales y contactos que buscan consolidar presencia territorial.

Uno de los ejes más sensibles del análisis de Caserio tiene que ver con el liderazgo interno del peronismo. En su lectura, el espacio atraviesa un momento de indefinición que condiciona cualquier proyecto nacional. “Tiene que pasar de ser candidato a tener un liderazgo claro dentro del peronismo”, afirmó sobre Kicillof, y agregó que “el peronismo no funciona con liderazgos compartidos o bifrontes, necesita una conducción fuerte”.
Otro de los puntos destacados por el dirigente fue la necesidad de mantener canales abiertos con mandatarios provinciales que hoy tienen vínculos institucionales con el gobierno nacional. “Hay que entender el contexto. Muchos están obligados a negociar para poder sostener sus provincias”, explicó, y remarcó que la estrategia del espacio no debe ser la confrontación directa sino la acumulación política progresiva.
En ese marco, el dirigente también valoró el vínculo con el gobernador cordobés Martín Llaryora, al señalar que existe diálogo fluido, aunque con realidades políticas distintas entre ambas provincias.
⭕️ El plan Córdoba: cómo @Kicillofok empieza a construir poder nacional
— Grupo La Provincia (@LaProvinciaBsAs) March 18, 2026
MÁS INFORMACIÓN: https://t.co/XNSKuU2zVi
Con el armado impulsado por Carlos Caserio en Villa Carlos Paz, el gobernador bonaerense dio una señal concreta de expansión política fuera de su territorio. Entre… pic.twitter.com/g4nDA4TBzP
El peronismo rumbo a 2027 y la disputa por la unidad
El horizonte electoral aparece inevitablemente en cada movimiento del armado. Aunque Caserio insiste en que el proceso es organizativo, la proyección hacia 2027 atraviesa toda la estrategia. “Es muy difícil competir sin unidad”, advirtió, al tiempo que dejó una definición clave sobre el estado del espacio: “Cuando el peronismo se divide, pierde fuerza”.
La expansión del armado en Córdoba no se limita a la construcción orgánica. También funciona como un laboratorio político donde confluyen distintas corrientes del peronismo, sectores gremiales y dirigentes territoriales que buscan reubicarse en el nuevo escenario nacional.
La apuesta es ambiciosa: transformar una estructura incipiente en una plataforma con proyección federal, en un distrito históricamente esquivo para el kirchnerismo.
En ese camino, el rol de Caserio aparece como el de un organizador con conocimiento profundo del territorio, mientras que Kicillof intenta consolidarse como figura nacional en un tablero aún abierto.

El Gobierno busca blindar a Adorni mientras avanzan la Justicia y el Congreso

El peronismo quiere volver, pero antes debe resolver quién manda

Con la negociación estancada, estatales apuran una definición en las paritarias: “La situación de emergencia se agudiza”

Milei mueve la comunicación oficial y recorta el rol de Adorni

"Están en Disney": la frase que encendió al peronismo bonaerense en defensa de CFK

La pelea por Punta Mogotes suma otra vuelta antes de la audiencia judicial

Lavado, VTV y fotomultas: el rompecabezas judicial que no deja de crecer alrededor de D’Onofrio

Milei llega a Rosario con Adorni y los gremios preparan protestas


Del examen único al modelo bonaerense: cómo cambió el mapa de las residencias médicas

El peronismo quiere volver, pero antes debe resolver quién manda



