El empleo formal no encuentra piso: 14 meses de caída y más de 134 mil puestos perdidos en un año
Juan Manuel Villarreal


Los últimos datos oficiales muestran que en julio se perdieron otros 12.716 empleos privados registrados. La contracción se extendió a 21 jurisdicciones en la comparación interanual y afectó especialmente a la industria, la construcción y el comercio. Qué pasó con los salarios y cuáles son las provincias más golpeadas.
El mercado laboral argentino volvió a mostrar señales de deterioro. Según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado registrado del sector privado acumuló 14 meses consecutivos de caída y perdió 12.716 puestos de trabajo durante julio de 2026, lo que representa una reducción mensual del 0,2%.
El retroceso también se refleja en la comparación interanual: entre julio de 2025 y julio de 2026 desaparecieron aproximadamente 134.500 empleos privados registrados, una contracción del 2,2%. De esta manera, el sector quedó con alrededor de 6,08 millones de trabajadores asalariados formales.

La secuencia descendente comenzó en junio de 2025, después de un período de relativa estabilidad durante los primeros meses de ese año. Desde entonces, los registros oficiales muestran una disminución sostenida que se prolongó durante el segundo semestre de 2025 y los primeros siete meses de 2026.
La pérdida de empleo privado convive con movimientos diferentes en otras modalidades de ocupación, como el trabajo independiente y el empleo público, aunque el panorama general continúa mostrando dificultades para recuperar puestos asalariados registrados.
Industria, construcción y comercio: los sectores más afectados
La reducción del empleo privado alcanzó a ocho de las catorce ramas de actividad relevadas durante julio. Otras tres registraron aumentos, mientras que las restantes permanecieron sin modificaciones significativas.
La construcción encabezó las caídas mensuales con una contracción del 0,6%, seguida por la intermediación financiera, que retrocedió un 0,4%.
La industria manufacturera, el comercio, el transporte y almacenamiento, y los hoteles y restaurantes presentaron bajas del 0,3% en cada caso.

En la comparación interanual también aparecen retrocesos importantes. La intermediación financiera perdió un 4,8% de sus puestos registrados, mientras que la industria manufacturera cayó un 4,4%. El comercio registró una disminución del 3,4% y el transporte y las comunicaciones retrocedieron un 2,4%.
No todas las actividades tuvieron resultados negativos. Durante julio, la explotación de minas y canteras aumentó su dotación un 0,4%, mientras que la pesca y el suministro de electricidad, gas y agua mostraron incrementos del 0,1%.
Las diferencias sectoriales indican que la reducción del empleo formal no se distribuyó de manera uniforme entre las actividades económicas.
El mapa del empleo: 21 jurisdicciones registraron caídas
El deterioro del empleo asalariado privado también presenta diferencias territoriales. En la comparación entre julio de 2025 y julio de 2026, 21 de las 24 jurisdicciones argentinas registraron una disminución de trabajadores formales del sector privado.
Tierra del Fuego encabezó las bajas interanuales con una contracción del 12,6%. Le siguieron Misiones, con una caída del 6%; Corrientes, con el 5,6%; Formosa, con el 5,2%; y Santa Cruz, con el 4,9%.
En contraste, solamente tres provincias registraron variaciones positivas durante ese período: Neuquén, con un crecimiento del 6,4%; Río Negro, con una mejora del 4,8%; y San Juan, con un incremento del 0,5%.
Los resultados muestran diferencias importantes entre provincias y confirman que la reducción del empleo registrado se extendió a gran parte del territorio nacional.
Qué pasó con el empleo público y el trabajo independiente
El informe del SIPA también permite observar el comportamiento de otras modalidades laborales.
En julio, el conjunto de asalariados registrados, que comprende trabajadores privados, públicos y de casas particulares, disminuyó en 9.085 puestos respecto de junio.
A diferencia del sector privado, el empleo público mostró una recuperación mensual de 4.723 trabajadores, equivalente a una mejora del 0,1%. Sin embargo, en la comparación con julio de 2025 acumuló una reducción cercana a los 22.800 puestos, también del 0,7%.
Por su parte, el empleo registrado en casas particulares retrocedió durante julio, aunque presentó una leve variación positiva en términos interanuales.
Entre los trabajadores independientes, el monotributo tradicional incorporó nuevos inscriptos, pero el monotributo social y el trabajo autónomo registraron caídas mensuales.
La evolución de estas modalidades adquiere relevancia frente a las diferencias existentes entre trabajadores con y sin cobertura previsional.
Como informó grupolaprovincia.com en los últimos días, un relevamiento sobre las condiciones laborales reveló que el 45,6% de los ocupados de los principales aglomerados urbanos carecía de protección laboral, según datos correspondientes al primer trimestre de 2026. El mismo estudio identificó brechas de ingresos que llegaban al 61% entre trabajadores con distintas condiciones de cobertura.
Salarios: una mejora mensual que no alcanza a todos los sectores
Los indicadores salariales también muestran diferencias entre actividades y modalidades de contratación.
Durante julio, la remuneración nominal bruta promedio del empleo privado registrado alcanzó los $2.256.861, con un incremento interanual del 29,3%. La mediana salarial se ubicó en $1.689.227, un 28,2% por encima del mismo mes del año anterior.
Los datos provisorios de agosto mostraron una mejora del 1,3% mensual en el salario real promedio del empleo privado registrado, según la medición desestacionalizada. Sin embargo, la recuperación acumulada presenta resultados muy diferentes entre los convenios colectivos.

Mientras que el salario promedio registrado privado se ubicó un 1,2% por encima de noviembre de 2023, la remuneración media correspondiente a los principales convenios colectivos permaneció un 6,9% por debajo de aquel nivel.
Las mayores pérdidas de poder adquisitivo desde noviembre de 2023 se observaron entre los trabajadores textiles, con una caída real del 32%, y los empleados de comercio, con una disminución del 18%. También se registraron retrocesos en transporte de pasajeros y encargados de edificios.
Por otra parte, la Encuesta de Indicadores Laborales correspondiente a agosto mostró un nivel prácticamente estable del empleo privado formal en los principales aglomerados urbanos, sin señales de una recuperación significativa de las contrataciones.
Así, el último relevamiento del SIPA cerró julio con 14 meses consecutivos de retroceso en el empleo asalariado privado, una pérdida interanual superior a 134.000 puestos y una contracción que alcanzó a la mayoría de las provincias argentinas.

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