Aeropuertos en alerta: nuevos paros, reclamos y tensión por los vuelos
Mariana Portilla


La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) vuelve a quedar en el centro de la escena por un conflicto que combina reclamos salariales, falta de recursos operativos y una creciente presión sobre los principales aeropuertos del país. Los trabajadores nucleados en ATE/ANAC anunciaron medidas de fuerza para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre, con asambleas y manifestaciones que podrían generar demoras y complicaciones en los vuelos de Aeroparque y Ezeiza.
La protesta se desarrollará en dos franjas horarias, de 9 a 12 y de 18 a 21, durante ambas jornadas. Desde el gremio aclararon que se garantizará la atención de los vuelos en desarrollo, además de los servicios sanitarios y oficiales. El objetivo, según explicaron, es visibilizar un reclamo que excede la discusión salarial y alcanza el funcionamiento de distintas áreas vinculadas con la seguridad y fiscalización aeroportuaria.
El coordinador nacional de ATE/ANAC, Marcelo Belelli, sostuvo que las demandas fueron planteadas en distintas instancias de diálogo, pero que no hubo respuestas que permitieran destrabar el conflicto. “Frente a la falta de avances efectivos y ante la ausencia de una propuesta que dé respuesta a las demandas planteadas, nuestra entidad sindical se ve en la necesidad de profundizar las medidas de acción gremial”, afirmó.
El escenario vuelve a poner el foco sobre las condiciones en las que trabajan los empleados de la ANAC y sobre los recursos disponibles para sostener la operación aeroportuaria.
El reclamo salarial que vuelve a poner a los aeropuertos en alerta
Uno de los principales puntos de la protesta es la situación de los salarios. ATE/ANAC reclama que los haberes incorporen los aumentos acordados correspondientes a conceptos extra paritarios y exige la apertura de la paritaria sectorial.
La organización sindical también cuestiona la falta de respuestas oficiales frente a planteos que, según sostiene, fueron realizados con anterioridad. En ese marco, la nueva medida de fuerza representa una escalada dentro de un conflicto que ya tuvo distintos episodios durante el año.
Pero el reclamo no queda circunscripto a los ingresos de los trabajadores. Entre los pedidos aparece también el financiamiento de tareas operativas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) y de las áreas de Fiscalización en los aeropuertos.
Para el sindicato, esos sectores requieren recursos materiales y humanos suficientes para sostener sus funciones, especialmente en un contexto en el que determinadas terminales vienen atravesando modificaciones en sus esquemas de operación.

Ezeiza, en el centro de la presión operativa
El conflicto sindical se produce después de una serie de movimientos que incrementaron la presión sobre el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini. El cierre temporal de Aeroparque por trabajos de mantenimiento obligó a trasladar parte de sus operaciones hacia Ezeiza.
Durante esa ventana de 55 horas, Ezeiza llegó a recibir alrededor de 940 movimientos, frente a unos 530 que suele registrar en períodos similares, lo que representó un incremento cercano al 80%.
Aeroparque retomó sus operaciones el jueves 27 de agosto, después de permanecer cerrado desde el martes 25 por trabajos de mantenimiento preventivo en la pista y distintas tareas de puesta a punto.
Ese episodio expuso, además, la necesidad de reforzar recursos y coordinación cuando una parte importante de la actividad se concentra en una sola terminal.
Para ATE/ANAC, el problema es que esa mayor exigencia operativa no siempre está acompañada por un incremento equivalente en personal, vehículos y equipamiento. El gremio viene planteando que la situación puede impactar sobre las condiciones necesarias para garantizar los controles y las tareas de fiscalización.
El #Aeropuerto #Ezeiza esta recibiendo el doble de sus operaciones diarias por el cierre del #Aeroparque Jorge Newbery, en simultáneo se esta realizando dos obras de magnitud en el área operativa. El incremento de fiscalización y la facilitacion de @ANACargentina es clave. pic.twitter.com/GybUPcbsP9
— Marcelo Belelli (@BelelliMarcelo) August 27, 2026
El reclamo por financiamiento también aparece asociado a las obras que se desarrollan en Ezeiza. En agosto, ATE-ANAC había advertido sobre la falta de equipos de comunicación, vehículos y otros elementos necesarios para que los trabajadores del organismo puedan cumplir con tareas de control, fiscalización y asistencia vinculadas con las obras del denominado “lado aire” del aeropuerto.
Las obras sobre las pistas de Ezeiza comenzaron a principios de agosto y requieren un esquema de coordinación entre las empresas encargadas de los trabajos y los organismos públicos que intervienen en la operación y fiscalización aeroportuaria.
En ese contexto, Belelli cuestionó que se exija una mayor intensidad de trabajo sin que exista, según el planteo sindical, una ampliación equivalente de los recursos disponibles.
El dirigente ya había señalado que el traslado de operaciones desde Aeroparque hacia Ezeiza había obligado a intensificar controles, aumentar la presencia operativa y adaptar procedimientos a las características de una terminal que maneja otro volumen y tipo de actividad.
Un conflicto que vuelve a poner la seguridad aérea en discusión
La discusión salarial es, de esta manera, apenas una parte del escenario que plantea ATE/ANAC. El gremio sostiene que las condiciones laborales, la disponibilidad de personal y el equipamiento también forman parte de una discusión más amplia sobre la seguridad operacional.
El planteo adquiere especial relevancia en las áreas de Salvamento y Extinción de Incendios y Fiscalización, dos sectores mencionados expresamente entre los reclamos que motivaron la nueva protesta.
En paralelo, el Gobierno mantiene una política de reorganización y ajuste del Estado que también alcanza a los organismos vinculados con el transporte aéreo. El punto de tensión aparece cuando esa transformación se cruza con las necesidades concretas de una actividad que requiere controles permanentes, personal especializado y equipamiento específico.
La situación no es nueva. En febrero, ATE/ANAC ya había realizado una medida de fuerza nacional por reclamos salariales y falta de diálogo, mientras que durante 2025 el sindicato también había advertido sobre problemas vinculados con personal y recursos en los aeropuertos. Ahora, el conflicto vuelve a escalar con una protesta que tendrá como escenario dos de las terminales más importantes del país.
Asamblea en #Aeropuerto #Ezeiza del estado nacional.
— Marcelo Belelli (@BelelliMarcelo) August 12, 2026
En unidad exigimos aumento de salario e inversión en nuestros organismos.
La inversión privada de @AeropuertosAR debe tener la facilitacion pública.
El 20/8 votamos la Lista German Abdala en nuestra @CTAAutonoma. pic.twitter.com/IsM4eedbIX
Qué reclaman los trabajadores de ATE/ANAC
El pedido sindical reúne cuatro ejes principales: el reconocimiento en los salarios de los aumentos correspondientes a conceptos extra paritarios, la apertura de la paritaria sectorial, el financiamiento de las tareas operativas del SSEI y mayores recursos para las áreas de Fiscalización en los aeropuertos.
La medida fue anunciada con anticipación, según explicó el gremio, para permitir que las compañías aéreas y los demás actores del sistema puedan adoptar previsiones y reducir el impacto sobre los pasajeros.
Aun así, la realización de asambleas durante seis horas diarias en dos de los principales aeropuertos del país puede generar demoras y complicaciones en la operación.
El escenario deja así un conflicto abierto en la ANAC, con un reclamo que combina la discusión por los ingresos de los trabajadores con otra cuestión más sensible para el sistema aéreo: los recursos disponibles para sostener las tareas de control, fiscalización y seguridad operacional.

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